lunes, 23 de octubre de 2017

ALCOHOL

EL ALCOHOL

Admito que hasta que Pau Valls me hizo reconsiderar las lámparas de alcohol, yo había desdeñado este combustible. El motivo, una pequeña experiencia personal. Cuando yo era un adolescente, estaba fascinado por aquellos faroles de gas denominados lumogás. Pero eran demasiado caros, así que, terminamos comprando un pequeño farol tubular. En concreto, el de la foto. Despues de muchas transformaciones utilizando materiales como escayola o cartón y con una camisa de lumogas, conseguimos un farol que daba una luz blanca un tanto triste. Finalmente compramos el lumogas...



Sin embargo, visto desde el presente, en aquella época donde la información solo se podía sacar de los pocos libros que estaban al alcance, la cosa no fue un fracaso del todo. El alcohol es un combustible muy volátil y arde con una llama azul de baja luminosidad. Conseguir que el farol diese luz fue un logro y que no explotase una hazaña. Por otro lado, lo que yo no podía ni imaginar es que hacía más de medio siglo que existía un aparato así:


Como ya he dicho, Pau  Valls, fue el primero que me hizo fijarme en las lámparas de alcohol, en concreto las Tito Landi. Hasta tal punto, que yo pensé que solo existía ese fabricante.


Tuve en mis manos esta lámpara, no le de importancia porque creí que se trataba de una Tito Landi. Sin embargo, tiempo después, observé el tapón del depósito con el logo de Ehrich & Graetz, la empresa que se hizo famosa por la fabricación de Petromax.


Estaba claro, la incandescencia sin presión, no era algo aislado, implicaba muchas marcas y diversos combustibles: queroseno, gasolina, alcohol e incluso acetileno. Así que, investigando, encontré el número de septiembre de 1904 de la publicación "Polytechnisches Journal", donde se recoge un artículo sobre la iluminación con alcohol en la Exposición Internacional para la Utilización del Alcohol y la Fermentación en Viena 1904. Allí se dice que la primera lámpara de alcohol fue presentada por Albert Ricks en 1985:


A partir de ahí, en ese mismo año, comenzaron las patentes por parte de gran número de casas y marcas. Pero ¿en que consiste una lámpara de incandescencia sin presión?. Pues en dos elementos fundamentales: un tubo bunsen, el conocido invento del químico Robert Bunsen y una camiseta incandescente de las inventadas por uno de sus alumnos, el también químico, Carl Auer.
No he encontrado ninguna patente de lámpara de alcohol o gasolina a nombre de Auer, pero sí existen basadas en el sistema Auer, como esta de 1896:


En este modelo, el combustible asciende por una mecha y se calienta mediante una llama que se alimenta con otra mecha distinta. En cualquier caso, a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX, se patentan numerosos quemadores que gasificaban gasolina o alcohol, para diferentes marcas. Como ejemplo:


Estos quemadores aparecen en la publicación de 1905, La figura 7, corresponde a la casa Ehrich & Graetz, fabricantes de Petromax. La figura 8, a la casa Stobwasser, muy conocida por sus artículos de papel maché pintado, pero que en este blog se descubre como un fabricante de lámparas de primer orden, incluso en navegación.



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